El Gobierno Vasco destinará 750,5 millones de euros en 2026 para impulsar la competitividad industrial, reforzar la transformación tecnológica y acompañar a las pymes en sus procesos de diversificación e internacionalización. Esta inversión se alinea con los objetivos del Plan de Industria Euskadi 2030, que busca consolidar un tejido productivo más robusto y con mayor capacidad de crecimiento a largo plazo.
Nuevos programas que marcan la agenda industrial
Entre las iniciativas previstas destaca Berrindartu, dotado con 40 millones de euros para apoyar a las pymes en su transición hacia sectores estratégicos de futuro. En el ámbito de la proyección exterior, la nueva convocatoria Zabaldu+ unificará las ayudas a la internacionalización mediante una dotación de 8,6 millones, facilitando que más empresas puedan dar continuidad a sus estrategias globales.
El impulso a la innovación también gana peso. El programa Hazitek incrementa su presupuesto hasta los 119 millones, destinando una parte relevante a proyectos vinculados a inteligencia artificial y ciberseguridad. Además, se ponen en marcha nuevas líneas como Euskadi Space Lab, orientada a startups tecnológicas, o Emakumea Industrian, que busca acelerar la incorporación de mujeres al sector industrial.
En transición energética, el Gobierno Vasco aumentará un 18% las ayudas para mejorar la eficiencia y destinará 80 millones al programa de autoconsumo para seguir impulsando su adopción en hogares y empresas. Además, invertirá 52,6 millones en regenerar suelo industrial y otros 100 millones, a través de Parke, en ampliar el suelo tecnológico en las áreas con mayor demanda.
Una estrategia donde la financiación juega un papel clave
En este contexto, la disponibilidad de financiación estable y a largo plazo se convierte en un elemento determinante. Las ayudas públicas facilitan el inicio de nuevos proyectos, pero mantenerlos en el tiempo exige instrumentos complementarios que den continuidad a las inversiones, especialmente en procesos de internacionalización, digitalización o ampliación productiva. Es aquí donde entidades como Luzaro aportan valor mediante financiación orientada al crecimiento empresarial, diseñada para reforzar la estructura financiera de las pymes industriales y facilitar que estos proyectos estratégicos puedan consolidarse de forma sostenida. Su papel encaja de forma natural en un escenario donde las empresas necesitan combinar subvenciones, inversión propia y financiación especializada para avanzar con seguridad.

