El tejido empresarial de Euskadi cuenta con una nueva herramienta estratégica para fortalecer su competitividad. El Grupo SPRI ha puesto en marcha Dibertsifika 2026, un programa que unifica los anteriores esquemas de apoyo (Gauzatu e Indartu) en una sola convocatoria. Con una dotación de 25 millones de euros, esta iniciativa busca simplificar el acceso a las ayudas para aquellas empresas industriales que decidan ampliar sus capacidades productivas o abrir nuevas líneas de negocio.
Una de las claves de esta edición es la posibilidad de presentar la presolicitud desde el 2 de enero de 2026. Este paso es fundamental, ya que permite que las inversiones iniciadas desde principios de año puedan ser consideradas subvencionables una vez se publique la convocatoria formal. El programa está diseñado para apoyar proyectos que supongan un salto relevante en el modelo de negocio, ya sea mediante la entrada en nuevos mercados o la modernización de plantas existentes.
inversión estratégica y el papel de la solvencia financiera
El programa apoya gastos críticos como la adquisición de nuevas instalaciones, la compra de maquinaria avanzada y la inversión en tecnología. Sin embargo, abordar proyectos de esta envergadura requiere una planificación que vaya más allá de la subvención. Las inversiones deben alcanzar volúmenes significativos y exigen un compromiso de mantenimiento del empleo y la actividad en Euskadi.
En este contexto, contar con una estructura de capital sólida es determinante. Desde Luzaro, acompañamos estos procesos de crecimiento mediante el préstamo participativo. Este instrumento actúa como el complemento ideal a las ayudas de la SPRI, ya que fortalece los fondos propios de la empresa sin diluir el control de los socios. Nuestro objetivo es asegurar que la PYME industrial afronte su diversificación con la solvencia necesaria para transformar la inversión en un éxito sostenible a largo plazo.

