El Gobierno Vasco ha aprobado recientemente una dotación de 119 millones de euros para la convocatoria Hazitek 2026. Este programa, gestionado a través del Grupo SPRI, se consolida como el instrumento de referencia para el apoyo a la Investigación y Desarrollo (I+D) en el sector empresarial de Euskadi. El objetivo principal de estos fondos es incentivar la ejecución de proyectos industriales que eleven el perfil tecnológico de las empresas vascas, favoreciendo tanto la competitividad individual como los proyectos de carácter estratégico en colaboración.
Para lograr este impacto, el presupuesto se divide en tres líneas de apoyo específicas. La primera se dedica a proyectos transformadores de investigación industrial y desarrollo experimental con un alto impacto estructural en el territorio. La segunda línea abarca proyectos estratégicos enmarcados en los sectores del Plan de Industria que ejerzan un efecto tractor sobre la economía. Finalmente, la tercera línea apoya proyectos competitivos orientados al desarrollo o mejora de nuevos productos, procesos o servicios.
Claves de la convocatoria y la importancia de la solvencia financiera
Las ayudas Hazitek cubren gastos fundamentales para la innovación, como el personal investigador, la adquisición de activos fijos e infraestructuras de ensayo, además de las colaboraciones externas con agentes de la Red Vasca de Ciencia, Tecnología e Innovación. El plazo para la presentación de solicitudes permanecerá abierto hasta el próximo 27 de febrero de 2026, permitiendo a las empresas planificar sus inversiones en I+D para los próximos 3 ejercicios.
Sin embargo, la puesta en marcha de estos proyectos requiere, además del apoyo técnico de la SPRI, una planificación financiera que asegure la cobertura de las inversiones hasta la recepción de los fondos. El éxito de la innovación exige una solvencia que soporte la ejecución del proyecto. En este contexto, el acompañamiento de entidades como Luzaro permite a las empresas fortalecer su estructura de capital y afrontar la convocatoria de 2026 con la solvencia necesaria para transformar estos recursos en una ventaja competitiva real para la industria vasca.

